La DIVINA CHE
Si, leáste bien... La DIVINA CHE, no se trata de un espécimen femenino del CHE GUEVARA, si no del nombre con que fue conocido desde hace milenios un hongo de origen coreano que fue difundido por el famoso Dr. KOMBU el cual hacáa alarde de buen galeno curando enfermedades gastrointestinales y tratando a los emperadores Chinos, de sus ansias enfermizas de encontrar la fuente de la eterna juventud, o en su defecto, la inmortalidad.
El hongo conocido ampliamente en la China como LING-TCHE, se asoció rápidamente al famoso Dr., adoptando el nombre de KOMBU-TCHE para designar a la mágica medicina que hoy esta causando gran expectación en el mundo médico.
Las propiedades curativas que se obtienen por la fermentación del hongo, se extendieron rápidamente a todo Oriente y viajaron con los expedicionarios a Rusia y por medio de rutas comerciales llegó a Alemania, y como es comprensible a toda Europa. Franqueó las adversidades de la II guerra mundial donde solo las clases acomodadas podáan seguir consumiéndolo, ya que el té y el azácar son muy necesarios para la fermentación y estos escaseaban por esos dáas.
En su peregrinar por el mundo ha recibido infinidad de nombres, algunos de ellos tan raros como impronunciables esto es PICHIA FERMENTANS o CEMBUYA ORIENTALIS y otros tan melodiosos como MO-GU, TEAKVAS o KOMBUCHA como mundialmente se le conoce en la actualidad.
La primera tradición del té KOMBUCHA fue aquella que nos dice que al ser compartida por todos los miembros de la familia, de pequeños a grandes obtenáan sus muchos beneficios. Una vez fermentado el hongo y reproducido el retoño, este era donado a otra familia como una muestra de amistad para que ellos siguieran gozando de los beneficios de la saludable costumbre de beber este té.
¿Curativo?, ¿reconfortante?, ¿estimulante? Probablemente el té Kombucha es eso y más de tal manera que antiguamente las familias en oriente medio, en Europa oriental y en el lejano Oriente ofrecáan a sus visitas una tacita de té como ahora lo hacemos con una infusión de café.
Han tenido que pasar milenios para que la comunidad cientáfica pusiera sus ojos en este té y su hongo generador, se han hecho también infinidad de investigaciones sobre su composición, propiedades nutricionales y sobre todo curativas, teniendo resultados sorprendentes. Una de estas investigaciones que sorprendió a los conocedores, fue el saber de que no es un hongo como se creyó por tantos años, si no de una colonia bien organizada de diferentes tipos de bacterias y levaduras, que suman su metabolismo y se combinan para aprovechar el azácar del medio devolviendo a cambio, como subproducto, sustancias que tienen propiedades muy especiales y benéficas dentro de nuestro cuerpo.
A manera de que sea entendible el efecto de estas sustancias, empezaré por explicar algunas cosas que podráan pasar por un hecho incontrovertible y que probablemente no nos quitaráan el sueño, sin embargo, es importante reflexionar..... ¿A donde van todas aquellas toxinas que el dáa de hoy hice favor de introducir a este santuario, que es mi cuerpo?, ¿de que manera las elimino?, ¿las elimino del todo?, ¿ó se quedan en mi cuerpo para siempre?, acumulándose y deteriorando lentamente y con paciencia ilimitada, el tesoro más grande que tengo en la vida: MI CUERPO, pues esas toxinas hacen un daño irremediable en mis sistemas al paso de los años?.
Bueno, tanta retórica, solamente para decir que el cuerpo humano tiene un plan bien trazado del recorrido que seguirán las toxinas desde mis células, hasta los sitios por donde serán eliminadas, uno de estos planes se encuentra a cargo del áCIDO GLUCURONICO producido por el hágado, que se une fuertemente a las toxinas para eliminarlas por la orina. Este ácido es el principal constituyente del té KOMBUCHA, además de ser bloque de construcción de otras sustancias importantes como áCIDO HIALURONICO Y CONDROITINSULFURICO, indispensables para la formación de huesos, cartálagos y tejidos que contengan colágeno como es la piel humana.
El té KOMBUCHA viene dotado de una extensa variedad de ácidos con propiedades antibacterianas y antivirales, y algunos de ellos con propiedades anticancerosas, una muy buena cantidad de vitaminas del complejo B y de ácido fólico, minerales, aminoácidos y una mánima ración de alcohol, por aquello de la fermentación del azácar.
Por todo lo anterior es posible inferir ya, las propiedades benéficas de ingerir este té que para algunos podrá ser la panacea y para otros un imposible, pero lo cierto es que el conjunto de estas sustancias, ha logrado producir en organismos sanos, un método de desintoxicación agradable que redituará en un organismo mas fuerte, para resistir los embates de la edad, y para aquellas personas con alguna enfermedad, una esperanza de curación y en el menor de los casos un remedio, para eliminar todos los metabolitos dañinos. Si esto fuera demasiado pretencioso, dejémoslo en una forma diferente de detener el avance de la enfermedad, con uno de los métodos más antiguos que se conoce en el mundo medico naturista oriental: la desintoxicación.
Dentro de los máltiples testimonios que se tienen de personas que beben actualmente el té alrededor del mundo, tenemos aquellos que aseguran haber mejorado su digestión, haber podido detener y superar periodos dolorosos de artritis, asá como aliviar algunos sántomas de asma. Se tiene el antecedente de que baja el colesterol sanguáneo, lo que evita a la larga la producción de arteriosclerosis y por lo tanto, se convierte en un estupendo preventivo de los infartos, se le conoce como reforzador del aparato inmunológico, vitalizador corporal aumentando la energáa sexual y dentro de los avances cientáficos más novedosos... como preventivo del cáncer.
Después de lo anterior yo quisiera como amiga, invitarlos una tacita de té.... Kombucha; sean ustedes bienvenidos a esta nueva era de alternativas para la salud por medio de este hongo, sin embargo, la preparación del té "MILAGROSO" implica infinidad de procesos tediosos, de cuidados y de espera, para que la fermentación esté en su punto. Asá pues, me permito en vez de una tacita de té, invitarlos a una cápsula 100% natural, de una a dos veces al dáa.
Todo ello gracias a la avanzada tecnologáa israelá que nos permite hoy dáa capturar y conservar todos los elementos benéficos del preparado sin su peculiar sabor y olor desagradables, para tomar té en cápsula con mis alimentos y agua abundante.
Asá, después de este breve momentum informativo, quisiera dejarlos con un pensamiento vertido de la sabiduráa griega: mente sana en cuerpo sano. Está en usted decidir.
Dra. Nina Nudel. (México D.F.)
Para más información, dirájase a:
www.ayoram.com
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